Musô Jikiden Eishin Ryû iaijutsu Komei Jyuku es un koryû (escuela antigua) fundada entre la Era Eiroku (1558-1570), la Era Genki (1570-1573) y la Era Tenshô (1573-1592) por Hayashizaki Jinsuke no Shigenobu. Según la mayoría de los especialistas y estudiosos de la historia japonesa, fue la primera escuela en especializarse en el arte del iaijutsu (arte del desenvaine del sable japonés) , articulándolo y ordenándolo. Musô Jikiden Eishin Ryû procede del feudo de Tosa, de la familia Yamauchi en la línea de Tôkyô y está reconocida por la Nihon Kobudô Kyôkai bajo el liderazgo del 21º sucesor legítimo de la escuela Sekiguchi Takaaki Komei sensei. Las clases en los dôjô están dirigidas por el representante para España de esta escuela, Sekiguchi Kenryû, quien ha sido autorizado a enseñar y transmitir estas enseñanzas samurai del feudo de Tosa.

Ryôen Ryû naginatajutsu está liderada por Shimizu Nobuko sensei. Centrándose en el manejo de la naginata (alabarda japonesa) y el tantô (puñal) de Jikishinkage Ryû bajo los conocimientos adquiridos de la 17º sôke Toya Akiko sensei, que le concedió 8º Dan Hanshi a Shimizu sensei. También se estudian formas de etiqueta y protocolo derivadas de Ogasawara Ryû reihô y transmitidas por el 32º sôke Ogasawara Tadamune sensei, que le concedió a Shimizu sensei el Menkyô Kaiden así como el nombre de Ryôen. Las clases en los dôjô están dirigidas por el representante para España de esta escuela, Ryôen Ryûko, quien ha sido autorizado a enseñar y transmitir estas enseñanzas.

martes, 3 de agosto de 2010

Wieselburg Budocamp 2010: Curso de Iaido impartido por Marcos Sala

En primer lugar experimenté una gran alegría cuando Vicente Borondo (mi profesor de Shinto Muso Ryu jojutsu), me puso en contacto con el presidente de la organización del Budo Camp, Jesús Potrero, con la intención de que le gustaría contar conmigo para impartir iaido en un seminario multidisciplinar a celebrar en Wieselburg (Austria). Sería el primer curso que impartiera como profesor, a nivel internacional, por lo cual estaba algo nervioso, sin embargo también orgulloso y agradecido, puesto las las buenas palabras que pudiera haber escuchado de mi le habían hecho confiar en mi trabajo.


El día 18 de julio llegamos a Viena, Vicente y yo, ya que él iba a impartir Shinto Muso Ryu Jodo en el mismo seminario, al que asistí como uke ayudando en todo lo posible.

En el aeropuerto estaba esperándonos Cristian para llevarnos a Wieselburg, que estaba a una hora y media de distancia. Ya desde este primer momento quisiera darle las gracias a este estupendo amigo, ya que siempre se mostró receptivo a ayudar en lo que fuese y sin ir más lejos gracias a él debo una cata de los vinos típicos austríacos y no contento me llevó de excursión para que pudiese comprar embutidos y típicos de la región.

Al llegar al complejo Francisco Josephium pudimos observar la grandeza del castillo que allí se levantaba, lamentablemente en estado de restauración, pero igualmente bello. Se nos entregaron las llaves de las habitaciones, muy amplias, luminosas..El complejo es maravilloso, tan grande que tiene hasta una pared de escalada, donde hice mis pinitos de escalador intrépido ^_^

La organización del Budo Camp estaba cuidada al máximo detalle y esto hay que elogiarlo y agradecerlo a todo el Staff seminario, desde Harald tras la barra a Franz tras el asador, pasando por las grandes bellezas: Sandra, Rafaella, Manuella..y tantas otras personas encantadoras. En el seminario hubo tiempo para todo, desde el entreno mañana y tarde hasta piscina, escalada, billar (en esto agradezco a Harald sus clases magistrales), visita a la panadería más grande de Austria (donde hicimos nuestro propio pan), y como colofón un cochino entero asado.

En cuanto al iaido, el programa era enseñar las bases del Seitei iai (Zen Nihon Kendo Renmei iai), de manera que todos los asistentes al curso, hayan o no tocado antes un sable japonés puedan ejecutar con la suficiente destreza los movimientos básicos del iai, tales como nuki tsuke, kiri tsuke, noto... Se trabajó el saludo, incial y final (hajime-owari reiho), insistí en ello como una kata más que es lo que es. Desde un primer momento quise poner un punto y aparte en muchos iaido que se enseñan por aquí y por allá, fundamentados en invenciones o bien en conclusiones personales de cada instructor. Por ello, desde el primer día presenté ante los alumnos el libro oficial de la All Japan Kendo Federation, donde viene al detalle todo lo que es el seitei iai. Con el libro de apoyo les expliqué los origenes del seitei iai y su posición actual en el presente.


También era mi intención erradicar la idea del iaido como algo puramente meditativo y como actividad perfecta para la vida contemplativa, o bien como disciplina suave que practicar cuando estás tullido en kendo, karate, etc... Por ello insistí en una serie de kihon educativos, tanto de pie como de suelo. Mucho trabajo de piernas y una buena sudada para reafirmar posiciones y anatomía.

En cuanto a las kata, me decidí a enseñarles la primera kata Mae, la cuarta: Tsuka-ate, la quinta, sexta y séptima: Kesa giri, Morote tsuki y Sanpo giri. Con esto quería darles una idea de lo que era una kata así como un abanico general de lo que se puede ver en seitei iai, desde posición sentada (seiza) a semi sentada (tate hiza) a kata de pie (tachi waza). Del mismo modo elegí estos kata debido a que con ellos podía ilustrar varios movimientos característicos del iai, como son el corte horizontal desde la vaina (nuki tsuke), el golpeo con la empuñadura (tsuka ate), los cortes diagonales ascendente y descendente (kesa giri), la estocada (tsuki) y el estado alerta y la presión hacia el enemigo (zanshin, seme) que se puede ver perfectamente en la séptima kata, Sanpo giri.

Al final de cada sesión le hablaba un poco de los koryu que existen y que se practican en la actualidad y en Europa (escuelas antiguas), de manera que tuviesen una idea aproximada de aquello que les podía esperar tras practicar seitei iai, al mismo tiempo que les advertía de las diferencias entre gendai budo y koryu (budo moderno y budo antiguo) y de koryu reales o ficticios. Para ilustrarlo realizamos siempre al final de cada sesión, un único kihon de koryu, de manera que vean y palpen un aspecto más real y efectivo del arte del sable japonés.

Los días transcurrieron del 19 al 23, y el grupo de entre 12 y 15 personas para iaido se fué asentando, con unos estudiantes realmente aplicados que ponían corazón en todo lo que hacían. Los descansos entre hora y hora de entrenamiento se acabaron convirtiendo en tertulias sobre iaido, e incluso la mesa de billar fue testigo del interés que tenían estos budokas en la disciplina que tanto me apasiona. Quisiera agradecer a cada uno de ellos la pasión y el esfuerzo demostrados en el tatami, en especial a Markus, que actuó como mi sempai en el seminario, ya que estaba iniciado ya en el seitei.

Salgo muy contento de esta experiencia, que espero no sea la última, mi ingés creo que ha pasado la prueba ^_^ así como mi iaido, pudiendo demostrar mi trabajo al completo en una exhibición de una Gran Budo Gala donde cada maestro realizaba una exhibición de su arte. Hice de shidachi-uchidachi para Vicente en Shinto Muso Ryu Jodo y más tarde realicé mi propio embu presentando tres kata de Zen Nihon Kendo Renmei Iai y otras tantas de mi koryu: Muso Jikiden Eishin Ryu Yamauchi ha Komei Jyuku.